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February 14, 2009

El objetivo prioritario es que ganen fortaleza y volumen muscular con el fin de poder hacer frente a las exigencias del fútbol de élite

Cuando un jugador del filial aterriza en el primer equipo los preparadores físicos le tienen preparado un plan de trabajo para equipararlo cuanto antes a la exigencia del fútbol de elite. Pasó en su día con Pep Guardiola, Jordi Cruyff, Leo Messi o Andrés Iniesta, por poner un ejemplo, que tuvieron que pasar en sus primeros años en el primer equipo por la sala de musculación para fortalecer su cuerpo con el fin de hacer frente a las exiigencial del fútbol profesional.

En esta temporada hay varios jugadores que están sometidos a la tortura de las pesas con la prioridad de ganar peso y volumen. Bojan Krkic y Sergio Busquets son los casos más adelantados, ya que están obligados a pasar dos veces por la preparación física de fuerza que dirige con mano firme el fisioterapueta Francesc Cos. No son los únicos, ya que tanto jugadores del primer equipo consolidados como el resto de jugadores del filial que han subido al primer equipo, Victor Sánchez y Pedro, también cuentan sus planes de trabajo individualizados. Sin embargo, por el hecho de que tanto Sergio como Bojan están participando más activamente en el primer equipo se les está dando más notoriedad dentro del club a estos dos casos.

El objetivo prioritario en estos dos casos es que ganen fortaleza física, sobre todo respecto al delantero de Linyola que ha de lidiar con defensas fuertes y contundentes que no se arrugan ante nada y que aprovechan su mayor capacidad física para doblegar al rival.

Sin embargo, las cargas físicas han de estar muy bien medidas y todo planificado hasta el último detalle porque una de las virtudes de Bojan, por poner un ejemplo, es la rapidez y la explosividad, por lo que si gana mucho peso para obtener más volumen podría ser contraproducente porque llegaría a perder velocidad y dejaría de contar con ese “plus” que a día de hoy le ayuda a marcar las diferencias. Además un exceso de cargas físicas también podría acarrear lesiones. De ahí que el trabajo del preparador físico de fuerza, Francesc Cos, resulte imprescindible a la hora de evitar correr riesgos innecesarios. En todo caso, la presencia de Cos es toda una garantía porque conoce perfectamente a todos los jugadores del filial, ya que el año pasado estuvo con Guardiola en el Barça B.

Con Sergio Busquets se busca más equilibrar todas las facetas, ya que físicamente se trata de un jugador alto que no tiene problemas en entrar al choque con el rival y siempre arriesga en el contacto. Eso le supone un mayor riesgo de tener lesiones, por lo que el trabajo de elasticidad se convierte en una de las prioridades a la hora de planificar las sesiones.

Sin embargo, desde la llegada de Luis Enrique al filial se ha producido un cambio notable en la preparación física de los más jóvenes de la cantera, por lo que si se mantiene el entrenador asturiano todo parece indicar que los canteranos que suban al primer equipo ya no necesitarán ningún plan especial.

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